Samsung Galaxy Note 7
Foto: Tham Hua

Seguro que ya has oído hablar del Samsung Galaxy Note 7. En esta ocasión, una de las marcas de telefonía líder en el sector ha protagonizado numerosas noticias en medios internacionales no por sus avances tecnológicos, sino por algo muy diferente: la explosión de sus terminales.

A pesar de que a las pocas semanas de su lanzamiento ya se habían notificado varias incidencias debido a la explosión fortuita y al recalentamiento de la batería del teléfono y la casa coreana había empezado a reemplazar los terminales afectados, no fue hasta el pasado día 5 de octubre cuando la noticia saltó a los medios. Uno de los terminales reemplazados explotó en un avión en Louisville (Estados Unidos). La explosión obligó a la aerolínea estadounidense Southwest a evacuar el avión que se disponía a despegar para volar rumbo a Baltimore.

En ese momento y debido a que los técnicos de Samsung, a pesar de trabajar en ello sin descanso, aún no han conseguido detectar qué es lo que produce el recalentamiento y la explosión de sus terminales, la marca coreana transmitía el pasado 11 de octubre en un comunicado oficial que «Como la seguridad de los consumidores sigue siendo nuestra máxima prioridad, hemos parado las ventas y el programa de sustitución del Galaxy Note 7 y, en consecuencia, hemos decidido parar su producción de forma permanente».

Viajar en avión con un Galaxy Note 7 tiene multa

En Estados Unidos La Administración Federal de Aviación (FAA) ha prohibido de forma oficial viajar en avió  con un Samsung Galaxy Note 7. Además, el incumplimiento de esta orden significa un crimen federal y puede acarrear multas de casi 180 000 $. Esta norma prohíbe transportar el terminal tanto en el equipaje de mano como en la bodega del avión.

Otros países como Canadá, Israel y Japón ya se han unido también a la prohibición del terminal en aviones. Así lo han hecho también varias aerolíneas. La marca coreana, por su parte, ha abierto mostradores en aeropuertos para que los usuarios puedan cambiar su Galaxy Note 7 por un terminal de otro modelo.

El pasado 14 de octubre, mediante comunicado de prensa, Samsung rogaba a los usuarios que aún tengan en su propiedad un Galaxy Note 7 que «por favor, dejen de usar su dispositivo, lo apaguen y hagan un “back up” de sus datos personales. Una vez hecho esto, por favor, reemplace su dispositivo». Para ello, ha puesto en marcha un programa de reemplazo de dispositivos para que todos los usuarios afectados puedan cambiar su terminal por otro de la marca de diferente modelo (Galaxy S7 o S7 edge) devolviéndole la diferencia de precio o solicitar la devolución íntegra del importe de su dispositivo Galaxy Note 7.

Unas consecuencias desastrosas

Pese a que la marca, en su comunicado pedía disculpa a los usuarios «por no haber cumplido con los altos estándares de calidad que esperaban de Samsung» y aseguraban trataban de «tranquilizar a todos los consumidores de Samsung ya que el Galaxy Note7 es el único dispositivo afectado», lo cierto es que las consecuencias de este error pueden ser desastrosas para la marca surcoreana ya que no solo se enfrentan a pérdidas millonarias sino que además este incidente puede hacer peligrar el lanzamiento de su próximo, el Galaxy S8.