Sede Twitter
Foto: Aaron Durand para Twitter

En la era digital, ya no existe el «cara a cara». Los insultos y las ofensas ya no se dicen por la calle o en las aulas, sino que se liberan sin ton ni son a través de redes sociales. Parece que al protegernos la pantalla de nuestro dispositivo móvil nos sentimos más fuertes. La realidad es muy distinta: el acoso y los insultos duelen igual, hacen el mismo daño. De hecho, las redes sociales y el ya conocido ciberbullying elevan el acoso a niveles insospechados.

A este respecto, ayer Twitter anunció, mediante un comunicado oficial, la implantación de distintas medidas para frenar las conductas abusivas y ofensivas en su red social.

Aunque su política de conducta, ya prohíbe comentarios ofensivos por motivo de raza, origen étnico, nacionalidad, orientación sexual, género, religión, edad, discapacidad y enfermedad; la empresa ha decidido ir un paso más allá y ofrecer nuevas opciones para agilizar la eliminación de insultos y mensaje ofensivos. Si hasta el momento, la red social ya permitía «silenciar» cuentas en concreto, a partir de ahora, también permitirá silenciar todos los tweets que contengan aquellos términos que el usuario marque previamente como no deseados. De este modo, se podrán silenciar palabras clave, frases o incluso conversaciones completas. Cada usuario podrá crear su black list y dejar de recibir notificaciones de aquellos temas que considere ofensivos.

Por otra parte, Twitter ha asegurado que está mejorando sus sistemas de trabajo y los procedimientos internos para poder tratar con más agilidad y eficacia los casos de ofensas que reporten los usuarios. Tal y como señalan en nota de prensa, su principal objetivo con estas acciones es conseguir «un proceso más rápido y transparente».

Con estas acciones, Twitter pretende frenar las frecuentes conductas ofensivas y abusivas en su red social. Aun así, estas conductas siguen haciendo peligrar la compra de la compañía. Al parecer, Disney ya se ha echado para atrás preocupada por la gran cantidad de insultos y ofensas que se producen cada día en la red social. Salesforce, otra de las posibles compradoras, también ha mostrado su preocupación al respecto.

¿Conseguirá Twitter con estas nuevas medidas controlar las conductas abusivas y hacer así  que la venta de su empresa llegue a buen puerto?