Día Internacional de la Mujer

Dia Internacional de la Mujer

Hoy celebramos el Día Internacional de la Mujer. Leo y borro esa frase en busca de inspiración unas cien veces. Pienso en todas las implicaciones que tiene ser mujer. Estoy agotada. No puedo pensar. Mis últimas semanas parecen una constante carrera contrarreloj. Día Internacional de la Mujer. Ser mujer. Ser emprendedora. Ser trabajadora.

Últimamente no llego a nada (o llego a medias). A veces la culpa me puede: culpa de no hacerlo todo perfecto, culpa de no llegar a todo a tiempo, culpa, culpa, culpa. Y es que, desgraciadamente, seguimos pensando que debemos ser superwoman, que debemos llegar a todo y que debemos hacerlo todo perfecto. Vivimos constantemente pensando en el qué dirán, juzgando y siendo juzgadas, en una carrera constante. Vivimos la vida con prisa, intentando contentar a quién sabe quién.

Ayer exploté. Sentí el peso de esa culpa, la asfixia de intentar hacer todo y al final no hacer nada, el ahogo de ir como potro sin cabeza perdiendo la dirección, perdiendo el norte. Rompí. Me rompí. Algo hizo crack.

Ayer exploté. Rompí. Me rompí. Y una compañera me dijo algo que me hizo pensar: “Hay que visualizarse victoriosa. Eso es muy importante. Si te visualizas en negativo, te quedas en el problema y al final las cosas no salen”. ¡Y qué razón! Pero pasé horas sin poder visualizar nada porque en realidad no sabía qué visualizar.

Anoche me senté frente el ordenador a escribir este editorial. Me preparé un café, encendí una vela aromática y puse algo de música de fondo. Es algo que suele funcionarme cuando flaquea la inspiración. Pero nada. No logré hilar más de dos frases. Pero entonces lo supe: al final esa culpa, esos juicios, esa “mochila” llena de piedras estaba frenándome y yo, en ese sentido, estaba siendo mi peor enemiga. Me estaba juzgando, me estaba regañando, me estaba tirando piedras sobre mi tejado. Lo vi claro. Lo tenía delante. Ya sabía qué quería y quiero visualizar.

Quiero visualizar a una mujer sin culpas. Una mujer que no se sienta culpable por contestar un email o una llamada de teléfono. Una mujer que tampoco se sienta culpable por tumbarse en el sofá, taparse con la manta y disfrutar de un buen libro. Una mujer que no se sienta culpable por jugar con sus hijos, por reír con sus amigas, por no hacer hecho la compra y tener que pedir una pizza, por tener el coche sucio, por no haber ordenado ese cajón que lleva desordenado toda una vida. Una mujer que pueda decidir. Una mujer que no sea juzgada. Una mujer que no juzgue. Una mujer a la que no se le critique por cómo educa a sus hijos, por cómo funciona su relación de pareja o por la inexistencia de esta. Una mujer que disfrute. Una mujer libre. Una mujer viva. Una mujer que llore cuando quiera llorar y que ría a carcajadas por el chiste más absurdo del mundo. Una mujer que rompa los techos de cristal y que confíe en sus capacidades. Una mujer que luche por lo que quiere. Una mujer que llegue a donde quiera  llegar. Una mujer humana. Porque eso somos, a fin de cuentas.

No somos heroínas, como nos intentan vender. Somos imperfectas (¿y qué?). A veces metemos la pata (¿y qué?). Solo si aceptamos esto ,quizás, algún día dejemos de ser nuestras propias enemigas, dejemos de luchar contra nosotras mismas y comencemos a remar en una misma dirección.

Porque el Día Internacional de la Mujer, para mí, debe ser una celebración de la vida, de los logros, de los sueños y del trabajo de todas nosotras. Una celebración de todas y para todas. ¡Feliz Día de la Mujer!

 

Miriam Urbano - Firma
Miriam Urbano
Directora y fundadora de WomanTech

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