Cantidad vs. Calidad – ¿El volumen importa?

«La calidad es más
importante que la cantidad.
Un home run es mucho mejor
que dos dobles»
– Steve Jobs.

Últimamente, más que nunca, vivimos obsesionados con el volumen. Nos preocupa el volumen de seguidores en redes sociales, el volumen de likes, el volumen de shares, el volumen de descargas, el volumen. Siempre el volumen. Solo el volumen.

Quiero dejar claro desde el principio que creo que las cifras y las analíticas son fundamentales: nos arrojan datos muy representativos de nuestras audiencias, de sus gustos, de sus comportamientos. Vaya por delante que soy totalmente consciente de que al final las cifras importan, ya no solo para justificar ventas o tarifas, sino también para saber que detrás de tu trabajo hay una «comunidad» que te respalda, que te sigue, que te lee, que te presta atención. Pero no van por ahí los tiros exactamente.

Lo verdaderamente preocupante es que, con el pretexto del volumen, se está extendiendo aquello de que «todo vale». Ya no se miden los contenidos por su calidad, sino por su cantidad. Ya no se miden los programas por su calidad, sino por sus audiencias. En publicidad online, por ejemplo, se cotiza en función de clicks y de impresiones pero, ¿dónde queda la calidad en todo eso? ¿Recodamos verdaderamente todos aquellos anuncios en los que hicimos click sin querer al navegar desde la tablet? ¿De verdad se nos queda en la retina un banner publicitario plagado de Comic Sans y con un  mensaje carente de sentido por mucho que se nos muestre en todas las páginas que visitamos? (Bueno, tratándose de Comic Sans, se nos queda en la retina, pero para nada bueno…).

En los últimos meses he conocido muchísimos proyectos: proyectos con más o menos impacto en redes sociales, con más o menos seguidores, con más o menos visibilidad. Pero, ¿de verdad pueden determinar esas cifras la calidad de los contenidos de estos proyectos? En la mayoría de los casos, la respuesta es claro y rotundo «NO».

También he asistido a eventos en los que los organizadores han tomado la «sabia» decisión de invitar a un público muy diferente del público objetivo para hacer crecer las cifras, para que se vea bien la foto. Y esto es un suma y sigue. Adolescentes obsesionados con tener miles de likes en sus fotos, personas que hasta incluso llegan a comprar paquetes de seguidores por internet, empresas que se forran –literalmente– gracias a esa «necesidad» de volumen que nos creamos».

Lo siento, pero no todo vale. No podemos permitir que todo valga.

¿Las cifras importan? Por supuesto. Pero de nada sirven si no van acompañadas de calidad, de profesionalidad, de saber hacer, de coherencia, de trabajo duro.

Al final, no se equivocaba para nada la sabiduría popular. «Quiéreme menos, pero quiéreme mejor».

 

Miriam Urbano - Firma
Miriam Urbano
Directora y fundadora de WomanTech