Violencia de género en redes sociales e internet

Ayer, en el Edificio de Formación y Empleo, participamos del calendario de actividades de prevención de la violencia de género del Área de Igualdad del Ayuntamiento de Mijas con motivo del Día Internacional contra la Violencia Hacia la Mujer, que se celebrará el próximo viernes, 25 de noviembre.

La charla, dirigida a las mujeres del municipio, se centró en los nuevos casos de ciberacoso, sexting y otros tipos de situaciones de abuso y violencia llevadas a cabo a través de los medios digitales. Se trata de situaciones en las que las agresiones psicológicas son constantes y a distancia: el agresor puede controlar a su víctima las 24 horas del día, esté donde esté.

Violencia de género en redes sociales e internet
Foto: Jorge Coronado

A través de ejemplos y casos ficticios, pudimos observar casuística que se producen con frecuencia en muchas parejas, jóvenes y no tan jóvenes: violencia de control a través del envío masivo de mensajes, visionado del tick azul de WhatsApp, publicación de fotos o vídeos comprometidos en redes sociales para chantajear a la pareja o ex-pareja. Lo más preocupante de todo, no solo es que estas situaciones son cada vez más frecuentes, sino que en ocasiones llegan a normalizarse: a muchas chicas les parece normal que sus parejas les escriban a cada minuto para saber dónde están y qué están haciendo, o que les pidan que envíen una foto de cómo van vestidas, o que les exijan respuesta inmediata a mensajes de WhatsApp bajo pretextos como “sé que te han llegado los mensajes” o “sé que estás en línea”.

Las redes sociales y las nuevas tecnologías son muy útiles, sí. Pero pueden llegar a ser un arma muy peligrosa si no se utilizan con responsabilidad. Precisamente, en el editorial de la semana pasada, reflexionábamos sobre ello. De ahí que sea fundamental educar en este sentido a niños, jóvenes y adultos. Es de vital importancia saber dónde están los límites, saber hasta dónde llega la “privacidad” que tanto nos venden las grandes plataformas de internet. Nuestra seguridad está en juego y eso no es ninguna tontería. Además, también es necesario saber qué es amor y qué no. El amor no es control. Nuestra pareja no nos quiere más por mandarnos whatsapps cada cinco minutos, por querer saber con quién estamos a cada rato porque “se preocupa por nosotras” o por mirar nuestro perfil de Facebook compulsivamente para saber si hemos publicado algo y así medir nuestros movimientos. Eso NO es AMOR.

Uno de los mayores tesoros que tenemos es nuestra libertad. Que no nos la roben. Que no la dejemos ir.