Empresa diversa e inclusiva

Estoy casi segura de que la mayor parte de las empresas que cuentan con políticas de responsabilidad social corporativa aseguran que sus empresas son diversas. Estoy casi totalmente segura, además, que es así: que entre sus filas cuentan con personas de diferente sexo, que cuentan con trabajadores de un amplio rango generacional y, por supuesto, que hay más de 5 nacionalidades en sus compañías. Y es un buen inicio, sin duda, darse cuenta de que es necesario contar con equipos compuestos por personas con características diferentes.

Pero, ¿de qué nos sirve contar con equipos diversos si no somos inclusivos? Con esto quiero decir que, si contamos con un equipo con perfiles muy diferentes, pero no nos mostramos abiertos a sus ideas, incluimos sus propuestas y las valoramos positivamente, todo lo bueno que nos trae la diversidad se irá perdiendo bajo un pensamiento único, marcado habitualmente por la dirección.

“Eres diverso cuando reconoces la forma de ser de cada uno, cuando eres capaz de determinar y diferenciar tu trabajo del trabajo del resto”.

Ahora, ¿cómo puedo saber si trabajo en una empresa inclusiva? ¿cómo puedo saber si mi compañía reconoce, respeta y fomenta la diversidad? Y en esas preguntas están las respuestas. Eres diverso cuando reconoces la forma de ser de cada uno, cuando eres capaz de determinar y diferenciar tu trabajo del trabajo del resto. Has conseguido que la diversidad se inocule en el ADN de una empresa cuando tu vinculo es único, cuando todas las personas que la forman se sienten seguras y confiadas. Ser inclusivo es potenciar el pensamiento no ordinario, salir de los procesos estándares para conseguir que los clics que marcan tendencias, que dibujan nuevos caminos, se den en los equipos en los que trabajas.

No podemos obviar que las empresas no dejan de ser un reflejo de la sociedad y nunca como hoy la sociedad ha sido más global y más abierta. No aceptarlo, seguir encerrados en un organigrama sólido y arcaico, nos llevaría a perder talento y oportunidades.

“No podemos obviar que las empresas no dejan de ser un reflejo de la sociedad y nunca como hoy la sociedad ha sido más global y más abierta”.

La diversidad sin inclusión no es nada. La diversidad en un documento corporativo no es nada. La diversidad ha de darse desde la inclusión y para asegurar que trabajas desde la inclusión, para la inclusión, con la inclusión no necesitas saber cómo es la pisada de las personas que trabajan contigo, sólo necesitas asegurar que pueden dejar su huella en los proyectos en los que participan.