Blanca Rodríguez

Blanca Rodríguez

Con el nuevo año, llegan los buenos propósitos. Quizás este año esté entre nuestros propósitos emprender ese proyecto que lleva tiempo rondando nuestra cabeza. Y si hablamos de emprendimiento, está claro que Blanca Rodríguez lo lleva en su ADN. 

Blanca es consultora en Boston Consulting Group (BCG) y cofundadora de Smile and Learn: una biblioteca inteligente de juegos y cuentos interactivos y educativos. Su proyecto la llevó a conseguir estar entre las ganadoras del reconocimiento que entrega el MIT Technology Review a los Innovadores Menores de 35 años en España en el año 2016.

Para Blanca, como ella misma explica, el emprendimiento nace de la necesidad de cambiar algo que no le gusta o que no funciona, nace de la necesidad de dar respuestas y soluciones y con sus proyectos, sin lugar a duda, lo está consiguiendo.

Hoy os presentamos a Blanca Rodríguez y hablamos con ella de emprendimiento, nuevas tecnologías y educación. 

¿Cuál ha sido tu trayectoria?

Estudios de Derecho y Empresa. Consultoría. Emprendimiento. Master en Direccion de Empresas (MBA). Consultoría y emprendimiento otra vez.

Ahora que lo pienso… es una trayectoria circular. Gravito hacia las cosas que me apasionan. La realidad es que todavía estoy WIP como dicen los ingleses, que se traduce algo así como “en construcción”.

¿Cómo nació la idea de emprender?

La idea de emprender nace de la necesidad de cambiar lo que no me gusta. En mi caso, emprender es también un impulso que nace de la necesidad de crear. Smile and Learn nace de una colección de cuentos para niños en los que buscaba promover el hábito de lectura y el aprendizaje de valores humanos en los más pequeños. Mi nueva aventura profesional, Reconnect, una línea de ropa maternity-friendly nace de la voluntad de cambiar la visión sobre la maternidad, empoderando a las mujeres para que podamos vivirla #myway (#amimanera).

¿Qué es Smile and Learn?

Lo primero que me salió fue un sueño pero me parece una cursilería. Risas. Lo que si diré es que es una de las cosas de las que más orgullosa me siento de haber hecho en mi vida. Smile and Learn es una plataforma digital inteligente (una ‘app’) desarrollada por educadores donde los niños sonríen y aprenden jugando.

Smile and Learn - Blanca Rodríguez
Página web de Smile and Learn (smileandlearn.com).

¿Cómo surge la idea?

La idea surge de una colección digital de cuentos para niños que había comenzado a escribir. Pero luego mi socio, Victor Sánchez, que tiene mucha experiencia en temas de innovación y yo nos dimos cuenta de que el potencial de la tecnología no solo era traer el papel a una pantalla digital. Juntos evolucionamos la idea de una simple app interactiva a la plataforma inteligente que es hoy Smile and Learn. Las nuevas tecnologías como el Big Data tienen el potencial de hacer el aprendizaje adaptativo, es decir, inteligente puesto que entiende las necesidades de cada niño y más eficiente puesto que se adapta a ellas para hacerle aprender de formas más rápida.

¿Qué profesionales han intervenido en el diseño del programa educativo de Smile and Learn?

Smile and Learn tiene un equipo de más de 30 miembros y colaboradores. Hemos tenido la suerte de poder traer a los mejores de cada campo: desarrolladores, creativos, educadores, etc. Además en el proceso de diseño involucramos a educadores y colegios de todo el mundo. Ellos han sido el verdadero motor de mejora puesto que nos ha permitido tener feedback de cientos de miles de niños.

¿Cómo puede ayudar la tecnología a mejorar el proceso educativo de niños y niñas en las distintas etapas?

Infinito. Podemos pasar de un concepto de enseñanza tradicional donde todos aprenden a la vez, con los mismos materiales y herramientas, a un sistema donde cada uno aprende de la forma que mejor le conviene.

En tu opinión, ¿los niños y niñas saben sacar partido a las tecnologías en su proceso educativo?

Las tecnologías son una herramienta. Si no te enseñan a usarla pues le sacas el partido que puedes. Por eso es importante pensar en ellas como un medio para un fin. ¿Cuál es el objetivo de aprendizaje? ¿Y cómo podemos ayudar al niño a llegar ahí?

¿Qué papel deben tener los padres en este proceso de educación con herramientas y soluciones tecnológicas? ¿Y los docentes?

Los padres y educadores son facilitadores de la enseñanza de sus hijos. Deben estar activamente involucrados y orientar ese proceso de aprendizaje.

En ocasiones, las tecnologías se relacionan exclusivamente con el ocio. Hay muchos padres que consideran que los gadgets y las tecnologías no son buenas para sus hijos porque les distraen demasiado y no les aportan mucho ¿Qué dirías a esos padres que aún no ven muy claro cómo la tecnología puede ayudar a sus hijos?

Todo depende del uso que le den. Y eso como padre tienes que definirlo tú. ¡Ojo! Las tecnologías son herramientas que complementan otros recursos. En Smile and Learn no fomentamos una educación meramente digital. Hay que buscar un equilibrio adecuado en base a las necesidades de cada uno.

¿Qué valores te ha aportado BCG a la hora de montar tu propia empresa?

BCG me ha ayudado a desarrollar mi capacidad de análisis, de desarrollo de soluciones y de comunicación. Me ha ayudado a tener mentores que me han ayudado en mi carrera profesional. Incluso compañeros de aventuras como Victor, con quien fundé Smile and Learn. Tener apoyos ha sido súper importante en mi carrera y en BCG he encontrado una red que me apoyado en España y en el extranjero. También me ha aportado una base de conocimiento en el área de innovación y tecnologías digitales sin las que ninguno de mis dos proyectos habría sido posible.

“Las mujeres nos hemos criado y vivido en una sociedad con muchas más normas sobre qué podemos soñar, decir y hacer. El emprendimiento femenino nos permite reescribir esas normas. Nos pone al frente a cada una de un problema que sentimos pasión por resolver”.

¿Cómo valoras el reciente auge de mujeres emprendedoras españolas formadas en el sector de la consultoría estratégica?

Creo que el emprendimiento per se es muy positivo para un país. Genera valor económico y social en todos los niveles. Y el emprendimiento femenino aún más. Las mujeres nos hemos criado y vivido en una sociedad con muchas más normas sobre qué podemos soñar, decir y hacer. El emprendimiento femenino nos permite reescribir esas normas. Nos pone al frente a cada una de un problema que sentimos pasión por resolver.  Si fracasamos o lo logramos no importa. Habremos generado un cambio de mentalidad, contagioso. Y eso, ya es un éxito para la sociedad.

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