Carolina von Essen

Carolina von Essen – Mujeres que inspiran

Carolina es una apasionada de la ciencia. Astrónoma e investigadora incansable, en la actualidad trabaja en la Universidad de Aarhus, en Dinamarca, donde compagina labores de investigación postdoctoral con formación y acompañamiento de doctorandos. Desde muy pequeña disfrutaba mirando al cielo, observando las estrellas. Hoy, con sus investigaciones, prácticamente llega a “tocarlas”.

Quedamos en Benalmádena. Carolina ha venido unos días a España para una celebración familiar. Aprovecha también para disfrutar del sol y el buen clima que nos regalan esos días.

 

Carolina, ¿cómo surge tu inquietud por la astronomía? ¿Cómo decides que quieres dedicarte a eso?

Desde muy pequeña, recuerdo que mi padre me leía los libros de Carl Sagan, uno de los divulgadores de la astronomía más importantes de la historia. Sagan tenía la capacidad de acercar la ciencia a todos, ya que sabía muy bien cómo hacer todo comprensible para cualquier persona, fuese cual fuese su conocimiento científico. Con sus libros, nació mi curiosidad por la astronomía.

Aunque comencé a estudiar Biofísica en el 2000, en la Universidad de Buenos Aires, disfrutaba pasando las noches de verano tumbada junto a la piscina de mi casa, con un mapa estelar. Me encantaba buscar las estrellas en el cielo, observarlas, localizarlas. Un día, mi cuñado Gustavo me animó a estudiar Astronomía. Hasta entonces, yo ni si quiera me lo había planteado. Finalmente, en el 2003 decidí cambiarme de carrera. Antes de acabar la licenciatura, ya tenía una plaza para realizar mi doctorado en Alemania, en la Universidad de Hamburgo.

Supongo que la astronomía, como cualquier otro campo de la ciencia, será muy amplio. ¿Exactamente en qué centras tu investigación?

Efectivamente, dentro de la astronomía existen muchas áreas de estudio. Yo investigo los exoplanetas, que son planetas que orbitan alrededor de estrellas distintas al Sol. Mediante observación indirecta se observan determinados eventos en la superposición del planeta con la estrella para intentar caracterizarlos, ver qué masa tienen y qué elementos químicos componen su atmósfera.

Pero, yo creo que muchos nos imaginamos a los astrónomos trabajando con los típicos telescopios de trípode y mapas estelares pero es mucho más complejo que eso, ¿verdad?

Carolina von Essen – Mujeres que inspiran
Foto: Carolina von Essen

Por supuesto. Por ejemplo, en el observatorio en el que investigué para mi tesis, trabajé con un telescopio de 1,20 metros de diámetro que en su momento fue uno de los telescopios más grande de Europa.

También he observado con el Gran Telescopio Canarias, que es el telescopio más grande del mundo y mide unos 10 metros de diámetro. La verdad es que, cuando pude verlo con mis propios ojos, me quedé totalmente impresionada. Es un telescopio enorme y la zona de alrededor es preciosa.

 

 

 

Y exactamente, ¿cómo se puede llegar a manejar un telescopio de esas características?

La verdad es que estos telescopios son tan grandes y los instrumentos que tienen son tan complejos, que sería imposible mover el telescopio de manera mecánica, por así decirlo. Todo está totalmente informatizarlo. Cuando se hace la observación de un planeta, se guardan imágenes de esa observación. De estas imágenes se extraen los datos con los que luego trabajamos.

Carolina von Essen – Mujeres que inspiran
Foto: Carolina von Essen

Por ejemplo, en mi caso, utilizo programas que integran estas imágenes en secuenciación temporal para analizar el brillo de la estrella. A partir de ese momento, todo los programas de análisis hay que programarlos desde cero en distintos lenguajes para obtener datos. Con el análisis del brillo de la estrella, se obtienen muchos datos sobre el exoplaneta: su composición, el tamaño de su órbita.

La gente a veces tiene la idea de que los astrónomos estamos todo el día con el ojo en el ocular del telescopio, mirando el universo; pero la realidad es que el trabajo en astronomía se desarrolla totalmente delante del ordenador.

Carolina, en este sector de la investigación, ¿qué papel tiene la mujer?

Lo cierto es que hasta que comencé mi doctorado, no fui consciente de la desigualdad que existía en este sector. En Argentina, no teníamos ese problema. Las cifras eran prácticamente iguales, no solo en los niveles más básicos de formación, sino también en los niveles más avanzados. Por eso, como yo había vivido esa situación, ignoraba por completo que existían problemas de género en otros países.

En el momento que llegué a Alemania, me di cuenta de que la situación era muy diferente: comencé a contar la cantidad de doctorandos hombres y doctorandos mujeres  y la proporción era alrededor de 80%-20%. Ahí me di cuenta de que éramos tres mujeres y el resto todo hombres.

En Astronomía, es un problema bastante importante. Pero hay poca gente que trabaje por cambiar esta situación. Al final, la realidad es que para poder lograr algún cambio en este aspecto, se necesita tener una situación de poder y ser hombre. Este cambio no es posible sin los hombres.

La realidad es que para poder lograr algún cambio, se necesita tener una situación de poder y ser hombre. Este cambio no es posible sin los hombres.

En mi Instituto de Investigación las mujeres somos solo un 10%. Nosotras tenemos un grupo llamado Aware en el que celebramos reuniones mensuales para informarnos, entre otras cosas, de conductas de desigualdad de género. Al final, se trata de ser conscientes de que, sin quererlo, nosotras mismas como mujer en ocasiones damos más valor a lo que dice un investigador que a lo que dice una investigadora.

Carolina me cuenta que en Astronomía suelen tenerse contratos de muy corta duración –entre dos y tres años– antes de conseguir una plaza definitiva. Esta es su cuarta mudanza. En teoría, debería mudarse aún dos o tres veces más. Sin embargo, ha conseguido poder quedarse por tiempo indefinido en Aarhus, continuando con su investigación, siendo dueña de su tiempo. Sin dejar de mirar las estrellas.