Yuresky y Tatiana Rojas

Yuresky y Tatiana Rojas - Mujeres que inspiran

Yuresky y Tatiana son ingenieras y regentan, junto a su hermana Marjorie, la empresa Plusinn, desde la que ofrecen servicios de ingeniería, consultoría y outsourcing en relación con el sector TIC (Tecnologías de Información y Comunicaciones), innovación empresarial y eficiencia energética.

Quedamos temprano en sus oficinas, en el Edificio Innova de Benalmádena. Hace un sol espléndido. Hay bastante gente paseando por el parque que hay junto al edificio. Yuresky y Tatiana llegan de hacer unos recados. Su hermana Marjorie no podrá acompañarnos. Desde hace un tiempo, vive en Suiza. Desde allí, realiza su parte de trabajo en la empresa. Además, las hermanas están tratando de llevar sus servicios al mercado suizo.

Las tres hermanas tienen formaciones diferentes, pero se complementan a la perfección. Cada una de ellas es una gran profesional en su especialidad. Juntas forman un equipo sobresaliente.

 

Yuresky, Tatiana, ¿qué es exactamente Plusinn? 

En Plusinn ofrecemos soluciones orientadas a la eficiencia, tanto eficiencia energética como eficiencia de procesos. Desarrollamos, principalmente, cuatro líneas de trabajo: identificación y trazabilidad, control de accesos, energía y sostenibilidad y finalmente, hemos incorporado a nuestras líneas de trabajo el smart i-styling.

Cada una de vosotras tiene una formación totalmente diferente. ¿Cómo conseguís conjugarlo todo para crear vuestra empresa?

Nuestra hermana mayor, Marjorie, es Ingeniera Electrónica y Diseñadora de Interiores; Tatiana es Ingeniera Civil y tiene un Máster en Hidroinformática y yo (Yuresky) soy Ingeniera de Telecomunicaciones y tengo un Máster MBA y otro Máster en Consultoría ITIO. Las tres estudiamos nuestra carrera en Colombia y vinimos a Europa para ampliar nuestra formación. En nuestros planes no estaba quedarnos aquí, pero encontramos nuestras respectivas parejas aquí y decidimos que era el lugar donde debíamos estar.

Tatiana tuvo que reconducir su carrera, ya que el sector de aguas dependía de empresas públicas y a causa de la crisis era complicado lograr trabajar en ese sector. Se recicló profesionalmente y comenzó a trabajar sobre todo con certificaciones energéticas. Yo (Yuresky) por esa época estaba en Valencia, donde cursé un Máster e hice prácticas en Tag Ingenieros una empresa de RFID (identificación por radio frecuencia). Ya por ese momento, habíamos pensado en montar algo juntas, pero no era nada concreto. Siempre habíamos tenido la inquietud de montar nuestra propia empresa, ya que somos la tercera generación de empresarios en nuestra familia. En Colombia, teníamos junto a nuestra familia una empresa de la que las tres somos socias que hoy día sigue funcionando con nuestra madre a la cabeza. Sin embargo, no teníamos nada en firme. Solamente era una idea. Poco después, hice un Máster en Dirección de Empresas (MBA) y como trabajo final del Máster tuve que hacer un plan de negocio. Es entonces cuando decidimos tomárnoslo en serio y comenzar a darle forma a la idea que llevábamos tiempo acariciando.

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Cuando comenzamos la andadura, nos dimos cuenta de que teníamos  conocimientos totalmente diferentes. Nos movíamos en áreas totalmente distintas y al principio nos costó encontrar la forma de conjugarlas todas. No queríamos juntarnos para hacer cada una lo suyo, sino que queríamos que en nuestros proyectos hubiese parte de las tres y conformar un modelo de trabajo conjunto que tuviese valor empresarial. En la búsqueda de ese punto de trabajo común, conseguí una beca Erasmus para realizar prácticas empresariales. Tuve la suerte de poder hacer estas prácticas en Proietti, una empresa italiana especializada en control de accesos e identificación de personas. Con los conocimientos que aprendí allí, terminamos de conformar lo que hoy es Plusinn: una empresa de ingeniería integral con una cartera de servicios orientada sobre todo a la eficiencia.

«No queríamos juntarnos para hacer cada una lo suyo, sino que queríamos que en nuestros proyectos hubiese parte de las tres y conformar un modelo de trabajo conjunto que tuviese valor empresarial»

Decíais que vuestra última línea de trabajo es el smart i-styling o «interiorismo inteligente», ¿qué es eso exactamente?

Nuestra hermana Marjorie, además de ser ingeniera es interiorista. De un tiempo a esta parte venía observando que la mayoría de instalaciones de domótica que se realizaban en hogares, empresas y oficinas perjudicaban bastante la estética del lugar: había que instalar mucho cableado y el sistema se veía demasiado artificial, rompiendo totalmente la armonía visual del espacio. Así es que decidió combinar sus dos conocimientos y buscar soluciones que fuesen, además de funcionales, estéticas. El objetivo del interiorismo inteligente es crear instalaciones tecnológicas que minimicen el impacto visual. De esta manera, hemos empezado a hacer instalaciones con sistemas que, por ejemplo, utilizan el menor número de cables y que mantienen la armonía estética. Estos gadgets se interconectar a través de la red, lo que reduce al máximo el impacto visual de las instalaciones. Esto no solo se aplica a viviendas, sino que también se lleva a la práctica en otros espacios como hoteles y oficinas.

¿Y, además de en la estética y la armonía visual, en qué se diferencian los sistemas domésticos que instaláis en Plusinn?

En la actualidad trabajamos con sistemas que van más allá de la domótica más extendida. Por ejemplo, gracias a sensores crepusculares se consigue que las persianas se suban o se bajen no solo programándolas a cierta hora, sino cuando detecten que las condiciones lumínicas del ambiente lo requiere. Esto mismo se aplica también al encendido y apagado automático de luces. Estos sistemas, además, son capaces de aprender de los hábitos de cada persona y gracias a ellos pueden crearse espacios verdaderamente eficientes.

¿Y la instalación de todos estos sistemas supone realizar grandes obras o se trata de algo relativamente sencillo?

Uno de nuestros objetivos es precisamente ese: que la instalación sea lo más sencilla posible. De hecho, los sistemas que utilizamos están orientados a ser compatibles con cualquier tipo de espacio y con la mayoría de instalaciones eléctricas y de red. Al tratarse de un sistema de fácil instalación, supone además una ventaja en cuanto a movilidad. Por ejemplo, si has tenido durante un año un sistema de domótica instalado en tu vivienda y necesitas mudarte, puedes llevarte el sistema a tu nuevo hogar. Además, como se trata de un sistema inteligente, recordará las pautas que haya aprendido de tus hábitos (horas de encendido de luces, temperatura media del hogar, etc.) y se adaptará a las nuevas condiciones.

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¿Qué puede encontrar en Plusinn vuestro cliente? ¿Solamente dais asesoría técnica o también realizáis las instalaciones?

Nosotras, en Plusinn, solamente realizamos la consultoría. No obstante, gracias a nuestro constante contacto con las empresas en las que Yuresky realizó las prácticas (Proietti y Tag Ingenieros) podemos dar cobertura al proceso completo. Estas empresas se han convertido en nuestros partners y colaboran en el proceso, cada una en un aspecto: Tag Ingenieros en soluciones orientadas a la identificación y la trazabilidad, Proietti colabora con nosotros en instalaciones software hardware de sistemas de RFID orientados a la identificación de personas y el control de accesos. Además, hace poco Proietti ha iniciado una colaboración con Iseo, una marca especializada en la fabricación de cerraduras. Gracias al acuerdo que han firmado recientemente, las cerraduras de Iseo pueden funcionar con el software de control de acceso de Proietti y al tener nosotras la distribución exclusiva de Proietti en España, podemos aplicar ambas tecnologías en nuestros proyectos.

¿Qué diferencias hay entre estas dos últimas aplicaciones del RFID?

El RFID se utiliza para el control de acceso y la identificación de personas por ejemplo, para gestionar las entradas y salidas del personal de una empresa o para monitorizar estos movimientos. También se utiliza frecuentemente, por ejemplo, para controlar los accesos de socios a gimnasios o de huéspedes a los hoteles. En estos casos, se instalan cerraduras que se abren mediante RFID en distintos soportes: tarjetas, pulseras o aplicaciones móviles, por ejemplo.

Plusinn - Mujeres que inspiran

Por otra parte, el RFID orientado a la identificación y la trazabilidad se suele aplicar, por ejemplo, para gestionar inventarios. Gracias a unas etiquetas  con chip, puede controlarse el número de artículos que hay, de qué tipo, en qué estado, etc. Esto reduce bastante el tiempo necesario para realizar inventarios. Además, la utilización de puntos de control en todas las partes de la cadena de suministro, evita las pérdidas desconocidas.

 

Tatiana y Yuresky me cuentan que en los próximos meses esperan lanzar en España el resultado del trabajo conjunto de Iseo, Proietti y Plusinn. Además, quieren seguir ampliando su empresa y mejorando sus servicios.

A estas tres hermanas les apasiona su trabajo, les encanta avanzar.  Disfrutan trabajando juntas, creando un equipo, complementándose, enriqueciéndose mutuamente. La pasión que ponen en su trabajo se nota en todo lo que hacen. Al final, eso siempre marca la diferencia.